JUSTIFICACIONES DEL SILENCIO

¡ Suéltalo mundo! no quiere abrir la boca.
No quiere que los músculos
que habitan en sus confines bucales
se muevan, palpiten o agiten.
 
No quiere que de sus húmedos rincones orales
fluyan desabridas expresiones,
no quiere que sus enmudecidas vibraciones
revelen los secretos de su culto al mutismo.

Prometió no decir nada, porque sitió que decirlo
lo enreda en lo que pasa en cada paso,
prefiere sólo mirar desde el anonimato las orgías
que urden las palabras y el engaño.
 
Ya es tarde para que sea el justiciero que no es,
y prematuro para jugar al verdugo que será pronto,
no porque ya no tenga nada que decir
sino porque intenta callar lo que ya dijo.

Laceró sus palabras con látigos hostiles de silencio,
ató sus bozales con nudos indemnes a los soplos benditos
porque en sus desoladas reflexiones concluyó
que apostar en causas perdidas
es ceder ante derrotas inminentes.
 
No quiere que de sus labios desgastados
se escape algún susurro impronunciable,
ni que de sus pensamientos ilusorios
renazca algún recuerdo inefable.
 
Ahora, retumba en su discurso
las justificaciones del silencio.
¡Suéltalo mundo! ya no abrirá la boca.
Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s