EL HOMBRE QUE ODIABA SONREIR

El apagón terminó pero la oficina seguía oscura. El hombre que odiaba sonreír buscaba con el tacto los papeles que dejó sobre su escritorio. Sin querer empuñó las manos de su nueva asistente, a la que nunca habló, se disculpó y calló. Las luces regresaron  y la mujer parada frente a él  sostenía los documentos, él la miró y sonrió escuetamente.

La asistente creyó que era la más hermosa sonrisa que había visto, él  ya lo sabía, se acomodó  tras su computadora e intentó seguir con su trabajo. Ella  se dispuso a devolver los documentos que aún sujetaba y otra vez quedaron a oscuras. El hombre que odiaba sonreír, rió sin saber por qué. Ella vio su sonrisa en la penumbra y se enamoró.

El hombre sintió una leve brisa a su espalda,  miró sonriendo en dirección del viento y se encontró con un  certero golpe que lo dejó inconsciente.

Dos horas después, ensangrentado, despertó en un calabozo acusado de homicidio. Mirando al cielo  prometió no volver a sonreír nunca. Comprendió aunque muy tarde que su sonrisa seguía siendo su maldición.                                                                                                                                                                                                                                                              Hernán Torres

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s